Estás dentro de un robot, y tienes que pelear hasta la muerte. Rebélate e intenta destruir a los que luchan contra ti, todo vale en la lucha por la supervivéncia.
Nadie debe destruir tu trofeo. Y mucho menos esos robots que no paran de llegar en oleadas. Construye los muros de tu castillo, compra armas y mejoras y evita que tu tesoro sufra daños.
Tienes una empresa de demoliciones y puedes usar todo tipo de herramientas para las misiones que te van a encomendar, desde usar robots con forma de dragón hasta hacer explotar miles de dinamitas a la vez.