¿De qué va este juego? Muy fácil: tienes que usar tus bolas, las de color rojo, para sacar del tablero a las amarillas. Choca hasta que sólo quedes tú. Gana cuatro partidas para adjudicarte la ronda.
Cuando llegas a una máquina de éstas, tienes que tener mucho mal genio, pues tienes que ser rápido y darles en la cabeza a todos los muñecos que asomen la cabeza.