Esta vez no andas con finezas, te has traido un palo especial y has colocado, unas cuántas minas por si acaso.
¡En qué yeti más cruel te has convertido!
Los "voles" son unos bichitos muy obedientes. Tienes que llevarlos hasta la meta guiándoles por cada nivel: abriendo puertas, quitando y poniendo plataformas... ¡Cuidado no se te mueran muchos!