Conducir un taxi en una ciudad llena de obstáculos no es sencillo. Pero si estás al volante de un camión, la cosa cambia. Lleva a tus clientes hasta el destino marcado sin que tu coche sufra demasiado daños.
Destruye a los coches enemigos utilizando misiles, imanes para que colisionen entre ellos o la potencia de tu propio coche. Tendrás que llegar íntegro al final del recorrido.