El clásico Angry Birds, pero en versión Halloween. Aquí no hay cerdos enemigos, sino cajas llenas de calabazas que se deben tumbar. En este caso también lucharás contra el reloj.
Un juego bastante original en el que llevas un muñeco que vuela gracias a unos globos, tienes que pincharle los globos al adversario para ganar, pero ojo que no te los pinche el a ti.