Repartir paellas en madrid, parecia una misión sencilla en principio, nada podia hacer suponer la dificultad de circular por la sinuosas calles de esta urbe.
Los "voles" son unos bichitos muy obedientes. Tienes que llevarlos hasta la meta guiándoles por cada nivel: abriendo puertas, quitando y poniendo plataformas... ¡Cuidado no se te mueran muchos!